Animales en Costa Rica: fascinación en lugar de miedo: lo que realmente le espera

Una mañana en Velásquez. Usted está sentado con su café en la terraza, el aire de montaña es fresco, debajo se extiende el valle de Miramar y, de repente, lo oye: un profundo retumbar primigenio que resuena en el bosque. Su corazón da un salto. ¿Qué ha sido eso?

El mono aullador. Su nuevo despertador.

Quien se plantea emigrar a Costa Rica, tarde o temprano se hace la misma pregunta: “¿Y las serpientes? ¿Las arañas? ¿No es peligroso?”. Es una pregunta legítima, y merece una respuesta honesta y objetiva. Porque sí: Costa Rica tiene una fauna impresionante y, a veces, desconcertante. Pero la realidad del día a día es totalmente distinta de lo que la mayoría imagina.

Este artículo le ofrece una visión completa: desde los animales fascinantes que verá aquí a diario hasta una comprobación sobria de los hechos sobre las llamadas especies “peligrosas”. Con cifras, estadísticas y una mirada a nuestra región: Velásquez, en las montañas justo encima de Miramar, en la costa del Pacífico Central de la provincia de Puntarenas.

Un país pequeño que asombra al mundo

Animales en Costa Rica

Costa Rica es más pequeña que Baviera. Y, aun así, este país alberga en apenas el 0,03% de la superficie terrestre alrededor del 5% de toda la biodiversidad mundial. No es una frase de marketing: es un hecho científicamente demostrado que fascina a los investigadores de biodiversidad desde hace décadas. Para comparar: Alemania representa el 0,24% de la superficie terrestre y alberga solo una fracción de esa diversidad.

En concreto, esto significa: más de 900 especies de aves (más que en toda Norteamérica junta), unas 237 especies de mamíferos, más de 220 especies de reptiles, 160 especies de anfibios y se estima que más de 1.250 especies de mariposas, aproximadamente el 10% de todas las especies de lepidópteros conocidas en el mundo. A esto se suman más de 50 especies de colibríes, de las cuales dos solo existen en Costa Rica en todo el mundo.

Y para que todo esto siga protegido: más del 28% de la superficie total del país está bajo protección ambiental. Costa Rica mantiene 30 parques nacionales, 34 refugios de vida silvestre y 15 reservas biológicas: en total, 186 áreas protegidas. Fue el primer país tropical del mundo que no solo detuvo la deforestación, sino que la revirtió. Desde 1990, la superficie forestal se ha duplicado.

Quien vive en esta naturaleza, vive en medio de algo único.

Lo que realmente le espera en torno a Velásquez
y en la costa del Pacífico Central

Nuestra casa está en Velásquez, en lo alto de las montañas justo encima del pueblo de Miramar, en una ubicación que, paisajísticamente, se cuenta entre las más atractivas de Costa Rica. Precisamente aquí, en la costa del Pacífico Central de la provincia de Puntarenas, se encuentran dos mundos: la húmeda y rica montaña y la llanura costera seca y soleada. Esta zona de transición es un punto caliente ecológico, y se nota cada día.

La guacamaya roja

El Parque Nacional Carara, situado a unos 30 kilómetros al sur de Velásquez en dirección a la costa, es el mejor lugar de observación de guacamayas rojas de toda Costa Rica. Por la mañana vuelan desde los manglares de la desembocadura del río Tárcoles hacia el interior, y la ruta pasa directamente por nuestra región.

Lo que casi nadie sabe: en 1994, en la costa del Pacífico Central quedaban solo unas 300 de estas aves. Hoy vuelven a ser más de 2.000: el resultado de décadas de conservación comprometida. Una historia de éxito que demuestra lo en serio que Costa Rica se toma la protección de la naturaleza. Quien vive en Velásquez se beneficia de ello cada mañana.

El mono aullador: el animal terrestre más ruidoso del mundo

El sonido que oye por la mañana y que al principio resulta tan inquietante es el mono aullador (Mono Congo). Es el animal terrestre más ruidoso del planeta. Sus aullidos se oyen a más de cinco kilómetros. Y sí: funciona como un despertador fiable y gratuito, mucho antes del amanecer.

En los bosques alrededor de Velásquez y a lo largo de toda la costa del Pacífico Central viven las cuatro especies de monos de Costa Rica: monos aulladores, monos capuchinos (los curiosos e inteligentes pequeños delincuentes a los que les encanta robar comida), monos araña y los raros monos ardilla (Mono Titi). No son peligrosos. No tocarlos, no alimentarlos (es ilegal y perjudica a los animales) y lo demás es puro disfrute.

Perezosos: la mascota icónica de Costa Rica

Aquí hay dos especies de perezosos: el perezoso de dos dedos de Hoffmann, de hábitos nocturnos, y el perezoso de garganta marrón, de hábitos diurnos, el perezoso “sonriente” que se ve tan a menudo en fotos. Duermen hasta 20 horas al día y se mueven con toda tranquilidad por las copas de los árboles.

En las zonas boscosas de las laderas sobre Miramar y a lo largo de la costa hasta Manuel Antonio se ven ambas especies con regularidad. Totalmente inofensivos, totalmente fascinantes.

Tucanes, colibríes y mucho más…

Con más de 900 especies de aves, Costa Rica es un paraíso para quienes aprecian la naturaleza, incluso si no son observadores de aves propiamente dichos. Quien se sienta en su terraza en Velásquez y mira hacia el valle, pronto aprenderá a reconocer a los tucanes: el tucán pico iris, con su pico descomunal, se ve con frecuencia, ruidoso y de colores vivos. Además, colibríes en todas sus variantes, garzas, loros e innumerables aves cantoras.

El legendario quetzal, ave sagrada de los mayas, con plumas de cola de hasta un metro en el macho, vive en los bosques nubosos de las zonas más altas, fácilmente accesibles desde las montañas sobre Miramar en dirección a San Gerardo de Dota. Una excursión de un día que no se olvida.

A solo 30 kilómetros se encuentra el Parque Nacional Carara, que con más de 420 especies de aves alberga casi la mitad de todas las especies de aves de Costa Rica. Observación de aves de primer nivel a la vuelta de la esquina.

Ballenas, delfines y tortugas marinas: el Pacífico a la puerta

Desde Velásquez, en las montañas sobre Miramar, hay apenas unos 30 kilómetros hasta el Pacífico. Y este océano tiene mucho que ofrecer.

Costa Rica tiene la temporada de ballenas jorobadas más larga del mundo. El motivo: aquí se reúnen ballenas de ambos hemisferios: jorobadas de la Antártida de julio a noviembre (pico de agosto a octubre) y jorobadas norteamericanas de diciembre a marzo. National Geographic incluye la región entre los 10 mejores lugares del mundo para avistar ballenas. El Parque Nacional Marino Ballena, cerca de Uvita, a unas dos horas de Velásquez, es famoso por su banco de arena con forma de cola de ballena y por avistamientos espectaculares.

Los delfines mulares y los delfines moteados están presentes todo el año en las aguas costarricenses. Y cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo anidan en Costa Rica, también en playas de la costa del Pacífico a las que se llega fácilmente desde las montañas sobre Miramar.

Ahora vamos a la parte que quizá estaba esperando. La respuesta por adelantado: el riesgo estadístico por animales en Costa Rica para expatriados en zonas residenciales es despreciable. La probabilidad de morir en Costa Rica en un accidente de tráfico es entre 150 y 300 veces mayor que por una mordedura de serpiente.

Pero vayamos a lo concreto.

Serpientes: 140 especies, solo 22 venenosas, y medicina de primer nivel

Costa Rica tiene unas 140 especies de serpientes. De ellas, solo 22 a 23 son venenosas, es decir, apenas el 16%. La más importante es la terciopelo (Fer-de-Lance), que se encuentra en zonas húmedas de tierras bajas y, sobre todo, en plantaciones de banano y palma aceitera. Es nocturna.

¿Cuál es realmente el riesgo? Las cifras hablan por sí solas:

  • Cada año se registran en toda Costa Rica (con 5 millones de habitantes) solo 500 a 600 mordeduras de serpiente
  • La cifra anual de fallecimientos está entre 0 y 5, de media 1 a 3
  • La tasa de mortalidad ha disminuido un 96% desde la década de 1950

¿Quién muere? Principalmente jóvenes trabajadores agrícolas varones en plantaciones remotas, a menudo lejos de la atención médica. Para quien vive en Velásquez, en lo alto del valle, en una casa vallada en una parcela cuidada de 5.000 m², el riesgo es, estadísticamente, insignificante.

La razón de esta baja tasa de mortalidad: Costa Rica cuenta con el Instituto Clodomiro Picado, uno de los institutos de investigación de venenos de serpiente líderes del mundo. Produce cada año entre 120.000 y 130.000 dosis de antídoto (antiveneno), disponible gratuitamente en todos los hospitales públicos, incluso a nivel de los centros de salud locales (EBAIS). El 74% de los pacientes recibe el antiveneno ya con el médico que realiza la primera atención.

Para comparar: en India mueren cada año unas 58.000 personas por mordeduras de serpiente. En Costa Rica son 1 a 3.

¿Qué hace si hay una serpiente en el jardín? Llame a los Bomberos al 911. Están formados para ello. Solo en 2022 hubo en Costa Rica más de 5.700 intervenciones de bomberos relacionadas con serpientes. Aquí forma parte del servicio habitual.

Escorpiones: dolorosos, pero no peligrosos

Costa Rica tiene 14 especies de escorpiones. El mensaje más importante: ninguno es mortal para los seres humanos. Así lo confirma oficialmente el Instituto Clodomiro Picado. Una picadura se siente como la de una avispa, remite a los 10-15 minutos y no deja secuelas.

Una pequeña ventaja de la altitud de Velásquez: en las montañas más frescas sobre Miramar, los escorpiones son, por lo general, más raros que en las tierras bajas calurosas junto a la costa. Aun así, como hábito sencillo: por la mañana, sacuda los zapatos y la ropa.

Arañas: menos peligrosas de lo que dice su fama

Costa Rica tiene unas 2.000 especies de arañas, entre ellas unas 40 especies de tarántulas. La temida “araña errante brasileña” existe, pero: las especies que viven en Costa Rica son considerablemente menos venenosas que la variante realmente peligrosa, limitada a Brasil, Argentina y Paraguay. No hay ningún fallecimiento documentado por mordeduras de araña en Costa Rica. Las tarántulas impresionan, pero para las personas son casi inofensivas: solo muerden en defensa propia y su veneno es comparable al de una picadura de avispa.

Cocodrilos: reglas claras, seguridad clara

Sí, Costa Rica tiene cocodrilos, y son impresionantes. El famoso puente de Tárcoles, a menos de 30 kilómetros de Velásquez, es una parada turística popular porque allí pueden verse hasta 20 cocodrilos a la vez tomando el sol. Una atracción, no una amenaza.

En 28 años (1990–2017) se registraron en todo el país 62 ataques, una media de menos de 2,5 al año. La regla es simple: nunca nade en desembocaduras de ríos, manglares o aguas turbias. En playas de océano abierto, lejos de desembocaduras, no hay cocodrilos. Quien respeta esta regla no tiene problema.

Y para la vida cotidiana en las montañas sobre Miramar vale, de todos modos: allí los cocodrilos sencillamente no son un tema. Viven exclusivamente en tierras bajas, ríos y regiones costeras.

Tiburones: un no-tema estadístico

En más de 400 años solo se han documentado en Costa Rica 5 ataques de tiburón no provocados confirmados. Solo Florida tiene en un mes más ataques de tiburón que Costa Rica en 400 años. El riesgo en las playas costarricenses, estadísticamente, no merece mención.

Mosquitos y dengue: el tema real, pero muy manejable

La honestidad es importante: el dengue es la enfermedad transmitida por mosquitos más relevante en Costa Rica. Lo transmite el mosquito Aedes aegypti. 2024 fue un mal año con ~31.000 casos en todo el país; en 2025 las cifras bajaron más del 80%. La tasa de mortalidad ronda el 0,15%.

Aquí entra en juego una ventaja real de la altitud: por encima de unos 1.000 metros, como en Velásquez, en lo alto de las montañas justo encima de Miramar, los mosquitos del dengue son mucho menos activos que en la costa calurosa. No es casualidad, es biología: el mosquito Aedes prefiere tierras bajas cálidas y húmedas. Quien vive allí arriba, sencillamente tiene menos problemas de mosquitos.

La malaria está prácticamente eliminada en Costa Rica: en 2025 hubo en todo el país solo 11 casos locales (en 2023: aún 544). La OPS nombró a Costa Rica en 2024 “Malaria Champion of the Americas”.

Prevención práctica: mosquiteras en ventanas y puertas, eliminar el agua estancada, repelente con DEET en la temporada de lluvias. Eso es todo.

La vida diaria: lo que realmente le espera en el jardín en Velásquez

Vayamos a lo concreto: ¿qué le espera a diario en una propiedad como la de Velásquez sobre Miramar?

El gecko en el techo: su amigo invisible de la casa. Por la noche se pega a paredes y techos y se come los mosquitos. Considérelo un compañero de piso que no pide sueldo, salvo algún insecto de vez en cuando.

Iguanas en el jardín: la iguana verde puede medir hasta 1,70 metros y le gusta tomar el sol en los árboles. Es estrictamente herbívora y huye ante cualquier acercamiento. Inofensiva y decorativa.

Coatíes (pizotes): los primos descarados del mapache, que recorren el jardín en grupos sociables de 10 a 30 animales en busca de fruta. Cuando los árboles frutales de la propiedad den buena cosecha, serán visitantes habituales. Divertidos, a veces molestos, pero nunca peligrosos.

Mariposas de todos los colores: la mariposa morpho azul, con hasta 20 centímetros de envergadura, no es una experiencia rara en los bosques de montaña sobre Miramar. Vuela por jardines y bordes de bosque.

Los monos aulladores por la mañana: los oirá mucho antes de verlos. Y aprenderá que ese sonido primigenio que resuena sobre el valle en el aire fresco de montaña de Velásquez no es una amenaza, sino el símbolo acústico de “Bienvenido a Costa Rica”.

Y luego: el silencio después. Los pájaros. La mañana.

Como es el tema más preguntado, aquí tiene una guía de actuación clara:

En el jardín: deténgase, retroceda despacio, mantenga la distancia. No la toque, no intente capturarla ni ahuyentarla. Llame a los Bomberos al 911: vienen y la trasladan a otro lugar.

Prevención alrededor de la casa:

  • Mantener el césped corto, al menos tres metros de zona despejada alrededor de la casa
  • Evitar montones de madera y piedras (refugios habituales)
  • Mantener la basura cerrada (atrae ratas → las serpientes las siguen)
  • Reparar fugas de agua (atraen ranas → las serpientes las siguen)
  • Los perros en el jardín son un disuasorio natural para las serpientes

Si aun así se produce una mordedura:

  • Mantener la calma, inmovilizar la extremidad mordida y mantenerla por debajo del nivel del corazón
  • Limpiar con agua y jabón
  • NO cortar, succionar ni hacer un torniquete: lo empeora
  • Ir inmediatamente al hospital: el antiveneno es gratuito y está disponible
  • Con tratamiento a tiempo, la probabilidad de supervivencia es de más del 99,6%

Un factor decisivo de tranquilidad, que rara vez se enfatiza lo suficiente: la OMS clasificó el sistema sanitario de Costa Rica en el puesto 36 a nivel mundial, un puesto por encima de EE. UU. El seguro médico estatal (CAJA) ofrece a los residentes legales cobertura completa, incluida la atención de urgencias, y el antiveneno está disponible gratuitamente en todos los niveles de atención.

Y ahora viene algo especialmente relevante para quienes viven en la región de Miramar y Velásquez o desean comprar una casa allí: el 31 de enero de 2025 se inauguró en la ciudad de Puntarenas el hospital más grande y moderno de Centroamérica. No es broma: un edificio nuevo de 225 millones de dólares estadounidenses, financiado por la seguridad social costarricense (CCSS) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (CABEI).

Lo que ofrece este hospital:

  • 75.000 metros cuadrados en cinco plantas en diez edificios interconectados
  • 14 quirófanos, incluidos quirófanos de urgencias y obstetricia
  • UCI de 21 camas, de las cuales 4 son salas de aislamiento
  • El primer hospital de Costa Rica con helipuerto propio, para el transporte rápido de pacientes desde regiones remotas
  • La primera farmacia semiautomática del país
  • Una sala de angiografía para intervenciones cardiovasculares: los pacientes ya no tienen que ir a San José para ello
  • Hasta 350 camas, incluidas 32 unidades neonatales
  • Diseñado para atender a 350.000 a 400.000 personas en la región del Pacífico Central y partes de Guanacaste

Esto significa, en concreto, para los residentes de Velásquez y Miramar: según Google Maps, este hospital está a solo 23 kilómetros y 36 minutos en coche de la casa, bajando directamente a Puntarenas por la Ruta Nacional Secundaria 144. En una emergencia, ya sea una mordedura de serpiente, un accidente o cualquier otra cosa, la sala de urgencias más moderna de Centroamérica está a poco más de media hora. Solo en los dos primeros días tras la inauguración se trasladó a más de 219 pacientes al nuevo centro.

La región de Velásquez y Miramar cuenta además con centros de salud locales (EBAIS) para atención primaria, así como clínicas en Esparza. En emergencias reales: llame al 911, y el sistema funciona.

Lea también: Seguro médico en Costa Rica: Así funciona la Caja para expatriados – Todo sobre el seguro médico estatal, costes, prestaciones y alternativas privadas para expatriados.

Conclusión:
la naturaleza es el regalo, no el problema

Quien vive en Velásquez, en una casa moderna en una tranquila zona elevada justo encima de Miramar, con vistas a las montañas y una parcela de 5.000 m² donde aún crecerán árboles frutales, no vive a pesar de la naturaleza, sino con ella y gracias a ella.

El concierto matutino de los monos aulladores que se proyecta desde la ladera sobre el valle. Los pequeños loros que vuelan sobre la propiedad en verde-amarillo-azul. El gecko que por la noche hace su trabajo en la pared de la cocina. Las mariposas en el jardín. La vista de las nubes deslizándose sobre la cresta de la montaña.

El riesgo por animales, con sentido común y unas pocas reglas sencillas, es estadísticamente menor que el riesgo en una autopista alemana. Los peligros reales en Costa Rica son: el tráfico y las corrientes de resaca en la playa, a menudo subestimadas.

La fauna, en cambio, es uno de los regalos más extraordinarios que este país tiene para ofrecer. Y Velásquez, en las montañas sobre Miramar, en el punto de encuentro entre la montaña y el Pacífico, está en pleno corazón de todo ello.


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